Molts mesos havien passat fins que, de nou, vaig tornar a tindre picades a jigging.
De fet, ja ni m’ho plantejava, les canyes de jigging
les usava per a curricà de fons que m’estava donant més resultat, però a partir
d’aquest estiu, la confiança en l’especialitat que sembla que millor se
medona,
el jigging,
torna amb força i a il·lusionar.
I torna d'una manera inesperada. Aquest mes d’agost, el mes
normalment més dolent per a la pesca, enguany va ser l’excepció i els meus
companys i jo tinguerem
la sort de tocar palometons,
algun d’ells, a jigging.
Doncs bé, en una d’aquelles vaig tindre alguna picada baix que es va convertir
en una captura que no m’esperava, de nou, un déntol a jigging.
Empezaba a
ser preocupante que, llegadas estas fechas, todavía no hubieramos visto las
serviolas, pero visto lo malo que me está resultando el año, ya no me
extrañaba.
Pescando en
grupo en busca de sobretodo los grandes espetones a jigging, los cuales nos
están resultando bastante complicados de engañar, de lograr subir al kayak en
caso de picada, e incluso de mantenerlas sobre el kayak con el tamaño que
tienen, los botes que dan y la peligrosidad de su mandíbula, Alfonso “Raptor”
pudo subir su primera serviola después de un combate que no le dejó
indiferente.
Unos días
después pude subir mi primera serviola de la temporada. Precioso el combate una
vez más de esta especie, y como no, preciosa también su librea recién pescada.
He podido
observar que, si la pieza es de porte y sube a la superficie estando bastante
apartada del kayak, teniendo el carrete apretado y con cualquier tirón del pez
en ese momento, el riesgo de vuelco en mi kayak aumenta en forma exponencial.
Habrá que ir con cuidado. De momento ya me estoy poniendo el neopreno por si
acaso :D
Os adjunto un
pequeño video. No hagais caso de la fecha, es muy reciente, voy a ver si
consigo solucionar este tema.
Por fin, jornada realmente entretenida con varias picadas de serviola a jigging. Últimamente había poco movimiento para curri y/o spinning y decido llevarme mis dos cañas de jigging las dos Grand Wave en acciones 60-120 y 90-210.
Comienzo con la 60-120 y en la primera bajada picada que me rompe el bajo del 0’50 por el nudo a la grapa, creo recordar que no cambié el nudo desde mi última jornada de pesca a jigging y es posible que por ahí venga el problema.
Para no pararme cambio de caña a la 90-210.
Se suceden las picadas, en una de ellas, después de una bonita lucha de 3 minutos consigo subir una serviola hasta la superficie. En el momento del gancheo, da un cabezazo, se sale el assist hook que iba con anilla cerrada a la grapa y se escapa. Grapa abierta, error que se intentará subsabnar en la medida de lo posible, pero en kayak no podemos llevar muchas cañas para la diversidad de modalidades que practicamos y me suele resultar cómoda la grapa.
Por fin, después de probar algunas cosillas que resultaron no válidas, consigo acertar con el aparejo y subo un par de serviolas pero se habían ocupado los 4gb de mi tarjeta y no puedo grabar sus picadas.
El viento y la deriva empiezan a apretar y pongo rumbo a la playa.
Los jigs utilizados fueron el Long Blade, el Akula y el Stiletto, quizás dato poco relevante en un día que parece ser que le tiraban a todo, ayudado, por fin, por las aguas alto tomadas.
Justo hacía 1 año que no tocaba alguna de las recelosas serviolas (seriola dumerili).
Impresionante la pesca de esta especie a jigging. Cuando tenemos debajo un banco de ellas que se disputan el señuelo y con la recogida rápida, las picadas pueden ser realmente espectaculares con la caña prácticamente toda dentro del agua en la misma picada, como fue el caso.
La lucha siempre con la pieza tirando hacía abajo.
Estamos en su época, a ver si el tiempo aguanta y podemos seguir disfrutando de su pesca.